Diario de abordo de las actividades en el buque de investigación oceanográfica con fotos.

Puedes seguir exactamente la posición del buque de investigación Atlantis en internet en tiempo real:

http://www.sssg.whoi.edu/atlantislog.jpg


25 de octubre de 2006

¡Ey! ¡Bienvenidas y bienvenidos a bordo del buque de investigación Atlantis!

Mi nombre es Andreas y soy periodista. Voy a teneros al corriente de todo lo que las biólogas marinas Monika, Bettina, Sigrid y Sabine van a llevar a cabo en su "aventura" en el océano profundo. Abandonaremos el puerto esta noche para navegar hasta la dorsal mesoceánica en el Océano Pacífico, donde encontraremos los volcanes submarinos y las fuentes hidrotermales. Cuando lleguemos a nuestro lugar de estudio en unos pocos días, nos sumergiremos a grandes profundidades (a más de 2500 metros) algunas veces con el submarino Alvin.

Llegamos a San Diego hace tres días. Hemos necesitado un poco de tiempo para comprar y organizar los últimos detalles para esta expedición a las fuentes hidrotermales con sus extraños organismos. Por la noche hemos tenido algún tiempo libre para la cultura y hemos podido escuchar algo de música de jazz en directo por los bares de San Diego. San Diego es un enorme puerto de mar muy en el sur de California, no muy lejos de México, donde desembarcaremos dentro de cuatro semanas. Pero primero de todo hemos de vérnoslas con el océano abierto.

"¡Ahí está! Por favor vaya hacia él". Monika divisó el espléndido barco de colores blancos y azules, el Atlantis. Al mismo tiemto Monika tuvo que explicarle al desorientado taxista el complicado camino hacia el amarre. Debió parecerle todo un acontecimiento esa extraña carrera para llevar a un grupo de cinco personas de Austria con una docena de baules coloridos al interior del "herméticamente sellado" puerto naval.

Poco después ya estábamos a bordo con toda la montaña de equipaje. Para ser honesto: Estaba muy contento de que Monika y a Sabina formaran parte del equipo, ya que ya habían estado en el Atlantis antes. La tripulación no me parecía exhuberantemente amistosa, hasta que llegó Sabine, que ya había navegado con ellas y ellos. ¿Y Monika? Casi se podía decir que Monika llegaba a casa. No hay muchas científicas ni científicos que tengan más inmersiones que Monika.

Mientras Monika iba de cubierta en cubierta desenvueltamente, saludando a viejas amistades y explicándoles las características de la vida a bordo a sus estudiantes de doctorado, comprendí rápidamente que el barco estaba diseñado para la investigación en vez de para la comodidad. Todavía me llevó algún tiempo descubrir la organización que se escondía tras el aparente caos y el poder distinguir entre las herramientas propias del barco y el instrumental científico.

La primera noche en el considerablemente amplio camarote estuvo afectada por el implacable aire acondicionado, que me daba la impresión de estar durmiendo en un tunel de viento. La gente me dijo que al final te acostumbras...

El primer día:

Esa mañana nos levantamos con facilidad (algunos aún teníamos algún problemilla con la descompensación horaria) por que no queríamos perdernos la partida. Mientras que la pasarela ya había sido subida a bordo en el lado de estribor (el lado derecho) del barco al despuntar el alba, una foca nadaba atravesando las aguas del puerto y se nos apareció del lado del puerto. Nos miró como si nos saludara y se sumergió elegantemente bajo la quilla.

Poco tiempo después de que el sol saliera sobre las colinas de la ciudad mexicana de Tijuana comenzamos: ¡El Atlantis echaba a navegar! Bueno, en realidad no. Nos entreteníamos sólo por una hora y media y de nuevo estábamos en un muelle del puerto de San Diego: Teníamos que repostar combustible para el barco.

Es obvio que no puedes repostar un barco como el Atlantis sencillamente en el surtidor, pero el que la gasolinera venga al cliente es quizás lo apropiado, si verdaderamente el cliente está comprando un montón de combustible. Una fila de siete camiones cisterna, tres de ellos con sus remolques, lanzaban sus destellos al sol de la mañana.

Los marineros nos dijeron que llevaría algún tiempo repostar de combustible el barco, así que decidimos irnos a desayunar sin perdernos nada. Seis horas después, tras terminar el almuerzo, las bombas seguían funcionando. Imaginaos que 250.000 litros de diesel son solo para el arranque de los motores del barco. Su enorme apetito es alimentado por los depósitos, que tienen capacidad para almacenar 950.000 litros. Eso era tres veces más e lo que habíamos recargado. El resto se compró en México.

A mediodía tuvimos en nuestro programa la instrucción sobre seguridad. Primero vimos un video con las vividas alarmas contra incendios, las caídas, los portazos y otros riesgos a bordo de un barco. Después de esto el Capitán Gary B. Chiljean nos explicó el comportamiento correcto en caso de emergencia con el humor seco de un viejo salero. Al final de su charla mencionó como por casualidad que un huracán andaba dando tumbos en nuestra área de investigación, que estaba alejada de la costa centroamericana. "Pero mantendré un ojo puesto en el tiempo", nos aseguró el experimentado hombre de mar.

Parece que por fin vamos a salir a las 8 pm de esta noche. Miro todas las cosas que hay a bordo del Atlantis.


26 de octubre de 2006

El primer día en el mar

Hoy hemos estado en el submarino Alvin por primera vez. Hay que reconocer que ha sido sólo durante una hora y de forma imaginaria. Bruce, un piloto del Alvin con mucha expreriencia, nos ha dado una introducción a las técnicas del Alvin y nos ha contado los posibles riesgos. El fuego es la pesadilla máxima que un piloto de submarino puede tener. Cuanto más oxígeno hay mejor puede un fuego arder. Ésta es la razón por la que se ha reducido la concentración de oxígeno para el aire a respirar en el submarino desde el 20 al 17 por ciento. Eso es muy bueno para la prevención de los incendios, pero puede afectar a las condiciones de los científicos y las científicas. Bruce preguntó si había alguien en la habitación que no quisiera sumergirse. Yuri, que estaba sentado en la última fila, respondío: "Sí, yo no quiero sumergirme en absoluto". Yuri es un oceanógrafo nacido en Rusia. Nos contó su primera inmersión. Ya se dió cuenta de que la concentración de oxígeno estaba disminuida cuando estaban descendiendo y le provocó un tremendo dolor de cabeza que le duro las ocho horas de la inmersión. "Estoy totalmente seguro: esa fue mi primera y última inmersión. De todas formas fue genial."

Hay una lista de asuntos que están prohibidos en un submarino. Los encendedores están en esa lista, pero de todos modos ¿qué utolidad tiene un encendedor debajo del agua? La ropa hecha de materiales sintéticos está también prohibida. El rozamiento de la tela podría provocar una chispa.

Las directrices sobre los procedimientos de primeros auxilios dieron paso a un riego al respecto de las relaciones humana y a la consideración mutua. Se nos pidió que tuvieramos en mente el que íbamos a estar con otras dos personas en un espacio muy limitado y que, por ejemplo, no deberíamos usar una loción de afeitado de olor penetrante.

Pat, el jefe de pilotos, añadió con una sonrisa ácida: "Nada de ir descalzo en el submarino". Probablemente haya tenido alguna esperiencia anterior...

La primera noche abordo fue tranquila - si no tenemos en cuenta a mi amigo personal el aire acondicionado.

Con las luces del alba, a las 6 en punto de la mañana, no se veía la costa ya. El cielo estaba nublado y había un oleaje moderado, lo que estaba bien. Algunos de nosotros no pertenecemos a la categoría de los marineros veteranos y lentamente nos vamos acostumbrando a la vista del mar bajo nosotros. Daos cuenta de que nos estamos acercando a una zona en la que un huracán está soplando todavía.

Andrea Thurner está convencido de que tendremos un mar encrespado durante los próximos días, aunque por ahora no podamos ver nada.

Monika, Bettina, Sabine y Sigrid emplean el tiempo en discutir sobre las próximas inmersiones. Cada una de ellas tiene una especial responsabilidad, sobre la que comentan entre ellas, porque no quieren dejar nada al azar.

Hay cuatro sedales colgando desde la popa (la parte trasera de un barco). Monika nos ha contado que los hombres de la tripulación han pecado atunes respetables de esta manera. Hasta ahora ningún pez ha mordido en anzuelo, pero si el paté de atun de la cena de anoche fue conseguido a base de pesca, por favor, no abandonen la tarea: ¡el paté estaba delicioso! A propósito, me espera una agradable cena ahora mismo.

¡Hasta mañana!


27 de octubre de 2006

La noche fue tranquila y dormí muy bien, así que ya estábamos en la cubierta cuando amanecía. Incluso antes se había levantado un alcatraz, que seguía cazando tras haber desayunado. Sus presas eran los peces voladores que despertaba la ola de proa. Con las alas recogidas, el alcatraz se lanzaba al agua como si fuera un arpón. Y apacecía en la superficie con un grueso bocado de su presa favorita.

Poco después del almuerzo llegó finalmente nuestra hora. Podíamos entrar al submarino por primera vez. Sean, un piloto (piloto en prácticas) nos guió alrededor del Alvin por parejas explicándonos las características más importantes. Me imaginaba insistentemente qué pasaría si el Alvin chocara contra una roca de los volcanes en alguna de sus ventanillas. Ahora podía aliviarme ver que en frente de las ventanillas había colcocados paneles de plexiglas de 3 cm de grosor, para protegerlas. "No", explicó Monika, "esos paneles están sólo ahí cuando el Alvin está a bordo del barco y antes de las inmersiones se retiran". Para que no me entrara un mareo, me reconforté pensando que las "ventanas" de los lados son bastante diminutas (su diámetro interior es de unos 13 cms). Solo la ventanilla del piloto en la parte frontal del sumergible es un poco mayor.

Después de dar una vuelta por sus afueras, subimos la escalerilla que lleva a la compuerta. Sabina y Sigrid tuvieron su sesión informativa las primeras, y Bettina y yo después de ellas. Se asciende al minisubmarino a través de una torreta, como la que es tan característica del Alvin. Avancé sobre el borde de la torreta muy concentrado en no pasar por alto donde poner las manos y los pies en el estrecho pasadizo de tres metros de profundidad. Gavin, uno de los pilotos, estaba esperándonos. Respondió a mi pregunta de a dónde íbamos ahora con "A ningún lado, tan sólo siéntate", mostrandome un diminuto nicho en la pared. Cientos de botones e interruptores me prevenían de reclinarme confortablemente. "No toques nada" pensé ajetreado mientras trataba de organizar mis piernas para hacerle un poco de hueco a Bettina.

Definitivamente se está muy apretado en el Alvin. Sin embargo, para mi sorpresa, no tenía nada de claustrofobia; me sentía sano y salvo como en una cueva protectora. Gavin nos explicó el equipamiento de mantenimiento de la vida. Intentaba concentrarme en sus explicaciones, pero estaba la mar de distraido en su interior. No hay ni un decímetro sin botones, interruptores o monitores. Las dos personas observadoras tienen la responsabilidad del control de las cámaras (el Alvin tiene siete cámaras de video exteriores). Sigrid suspiró aliviada: "Estoy contenta de que solo tengo que manejar una docena de interruptores, puedo controlarlos. Afortunadamente tenemos dos horas para familiarizarnos con los controles, mientras que el submarino desciende hasta los fondos".

Por supuesto que no se puede comparar este "ejercicio en seco" con una inmersión real, pero aún así, mis rodillas me temblaron un poco en cuanto Bettina y yo estuvimos ya de vuelta en el "suelo firme" de la cubierta.

Sabine, que ya había tenido una inmersión anteriormente, mencionó sorprendida: "Debo haber borrado de mi memoria, no recordaba que fuera TAN estrecho" Monika fue realmente la única que mantenía el tipo. Definitivamente sabäia lo que le esperaba después de sus ocho inmersiones anteriores.

 

             

                                  Encuentro en frente del Alvin                              Bettina y Gavin en el sumergible


28 de octubre de 2006

Hoy es el 4° día en el mar, y poco a poco el mareo ha ido alcanzando a todo el mundo. Desafortunadamente nuestro periodista Andi tiene gripe y ha de permanecer en su tembloroso camastro. Nosotras (Bettina y Sigrid) queremos, por supuesto, que permanezcáis puntualmente al tanto de nuestra aventura, así que por hoy seremos vuestras reporteras.

Aunque llevamos cuatro días ya de marcha y el barco va relativamente a gran velocidad, no hemos llegado aún a nuestro destino en 9°N. Sólo nos rodea el profundo océano azul y si subes a la cubierta de noche, no ves más luz que la de las estrellas. Como no hemos cruzado el ecuador, las constelaciones son las mismas que las del cielo de casa, pero puedes ver muchas, muchísimas estrellas en el cielo de la noche. Te sientes muy pequeña bajo tanto esplendor...

No hay inmersiones durante este largo trayecto, pero los preparativos están en plena actividad. Mientras que los pilotos del Alvin controlan todos los equipos técnicos del sumergible, tanto el resto del personal científico como nosotras hacemos los últimos preparativos para nuestros experimentos en el océano profundo. Pero esa es una historia que os contaremos en los próximos días.

Ahora mismo estamos sentadas en el llamado "hidro-laboratorio", que es uno de los más pequeños de los de la cubierta principal del Atlantis. Hay más locales en esta cubierta, como un laboratorio húmedo, una sala de ordenadores y algunos talleres. El laboratorio principal está en la sala mayor y los demás grupos de investigación ya se han trasladado allí. En los laboratories puedes encontrar equipamiento básico, como bancos de trabajo, refrigeradores y multitud de armarios. Esto último es especialmente importante, dado que evitan que el material de trabajo se embrolle. El aspecto de los laboratorios es un poco caótico, dado que todos los grupos han comenzado ya a trabajar, y muchos de los polletes están ocupados con elaborados aparatos. El personal científico ha de traerse sus propios materiales y sus aparatos, necesarios para sus trabajos.

Nosotras también nos hemos desplegado en el hidro-labororatorio, y los armarios están llenos de diverso material como pipetas, preparaciones de microscopio, jeringas, etc. Nuestros microscopios y equipos científicos están atados a los polletes con cuerdas. De otra manera se podrían resbalar de la mesa con el bamboleo del viaje.

Hay camarotes para algunos científicos y científicas en la cubierta de abajo. Dos o tres personas comparten un camarote y cada dos camarotes contíguos tienen un cuarto de baño común. Se duerme en literas. Por fuera de cada litera hay una cortina, que puedes correr para encerrarte. Esto no es sólo para tener un poco de intimidad, sino también para evitar ser molestado por tu compañero o compañera de cuarto mientras duermes. Los horarios de trabajos son a menudo dispares.

El movimiento del barco nos acuna hasta que caemos en el sueño. Lo gracioso es que pierdes cualquier sentido del tiempo mientras duermes, porque no hay ventanas en esta cubierta y está oscuro tanto por la mañana como por la noche.

Por debajo de nuestros aposentos solo queda la sala de máquinas. Durante noche y día los motores están en marcha a toda velocidad, pero ya estamos acostumbradas a ese ruido. Normalmente al personal científico no se le permite la entrada en la sala de máquinas, pero intentaremos conseguir una pequeña excursión, para poder contárosla en otra ocasión.


29 de octubre de 2006

¡Hola a todo el mundo!

Ya estoy de vuelta. Parece que la gripe se cura más rápidamente en los trópicos. O quizas se debe a los cuidados de cuatro biólogas marinas vienesas que os puedo escribir el diario de abordo de nuevo.

Nos hemos establecido ya bastante bien en el Atlantis y hacemos progresos diariamente. Conocemos ya, por ejemplo, los caminos más cortos para ir desde los laboratorios a la cantina y sabemos en qué ordenadores hay internet, con lo que podemos conectarnos con el resto del mundo. Aprendemos rápidamente la estructura de este pequeño y nuevo mundo y descubrimos como funciona este universo flotante. Monika, Sabina, Sigrid y Bettina están ya tan familiarizadas en este nuevo ambiente que ya están pensando en su cosas para despues de la campaña: Andan ocupadas estudiando Español. De mientras, no solo reconocemos ya las caras de la tripulación y de los otros grupos científicos, sino la mayoría de los nombres e incluso las ocupaciones de algunas de las personas de esta expedición.

La primera "reunión científica", que acaba de tener lugar en la biblioteca, ayudó mucho a estar familiarizarse con las y los demás. Andreas Thurnherr, el científico en jefe y cada responsable de grupo dieron una introducción de sus respectivos programas de investigación. Todos estos programas tienen un objetivo en común: La investigación de la biocenosis del medioambiente oceánico profundo. Todos buscan comprender como funciona la vida en las junturas de la corteza terrestre.

Debido a que el lugar de estudio es tan remoto, tienes que planear cada inmersión con gran precisión. Nada se deja a la suerte o a las esperanzas, del tipo "de algún modo funcionará". Los pilotos y el personal científico están tan ocupados llevando a cabo sus programas durante la inmersión que todo lo que no haya sido previamente preparado no tendrá lugar.

Los trabajos de Yuri son de gran utilidad para los pilotos y el personal científico. Yuri (un oceanógrafo), y su equipo se las han arreglado para elaborar mapas del lecho oceánico en los oscuros lugares de estudio. Recuerda que la visión desde el sumergible alcanza a tan sólo unos metros, hasta donde llegan las luces del Alvin a través de la noche eterna a 2500 metros de profundidad. Por esto sólo tienes una visión muy limitada de la zona. Los mapas son muy importantes para la perspectiva sobre el lecho marino y sobre sus cambios. Las puestas de sol son rápidas en las proximidades del ecuador y la oscuridad envuelve al Atlantis durante la noche. Al principio te sientes un poco inquieto con el barco adentrándose en la oscuridad a imperturbable velocidad; es un poco como ir en un coche de noche con las luces apagadas. De todas maneras, el personal del puente conoce la posición del barco a la perfección. Puedes definir la posición de forma muy, muy precisa con el GPS (Global Positioning System, Sistema de Posicionamiento Global). Tan precisa, que el primer oficial contestó a mi pregunta de adónde estábamos con una contrapregunta: ¿A qué te refieres, a la proa o a la popa?


30 de octubre de 2006

A la vista de la soberbia cocina algunos de nosotros pensamos en perder peso a la vuelta a casa, pero otros y otras ya se han activado. Juegan tenis de mesa, pierden calorias y ganan partidas. Sabina derrota a Jerry, el rey del ping pong de la tripulación, ya en la primera partida. Monika pierde tan sólo contra sí misma: le duele la espalda. Ahora tiene una lista de desaires sin importar la posición dentro del barco.

Los rumores dicen que deben haber piezas de equipamientos deportivos en lo profundo del Atlantis. La gente ha oído hablar de cintas transportadoras, e incluso de una máquina de remos. Estos equipos de tortura son para la tripulación en primera instancia, porque TIENEN que estar en forma. Sin embargo puedes incluso encontrar un cuerpo tatuado en cualquiera de las innumerables cubiertas, cuando al sentirse desapercibido, se explota a sí mismo.

Las verjas se convierten en barras y las cajas se usan como bancos de ejercicio. Raul prefiere usar la cubierta bajo el puente para sus ejercicios corporales diarios. Este lugar es el favorito de las mentes románticas especialmente en las horas de la tarde, cuando el sol se pone entre las nubes en el horizonte. Ahora, bajo el ardiente sol del mediodia, el marinero sólo ha de compartir la cubierta con los contenedores para sustancias químicas tóxicas. Algunas de las sustancias son en efecto indispensables para la biología marina, pero son tan tóxicas, que está prohibido almacenarlas bajo la cubierta.

Podrían liberar gases venenosos, que son corrosivos o que incluso pueden provocar explosiones.

Que eso pasara en la cubierta ya sería lo suficientemente malo, pero si ocurriera en el interior sería de cierto catastrófico. Aunque los contenedores químicos están fuera, no puedes simplemente abrir la puerta metálica y entrar en el contenedor. Al menos con cinco minutos de antelación debe provocarse una fuerte corriente de aire, que limpie el aire del contenedor antes de que entres.

La seguridad es de prioridad máxima en el Atlantis y al uso correcto y a la manipulación de sustancias químicas tóxicas se le presta un cuidado especial. Dificilmente encontraras ningún recipiente de cristal en los "laboratorios científicos". Especialmente con el suelo balanceándose bajo los pies puede ocurrir fácilmente que alguien rompa un recipiente relleno algún de líquido corrosivo o incluso cancerígeno. Por ello, el cristal es sustituido por plástico siempre que es posible. Las semanas anteriores a la campaña, Monika, responsable de la expedición, hacía listas interminables. El propietario del Atlantis en Woods Hole quería saber, exactamente, qué productos químicos subirían a bordo provenientes de Viena. La enorme cantidad de productos químicos que se necesitan para los experimentos científicos, se engrosó considerablemente, porque has de tener alguna clase de contra-agente para cada sustancia peligrosa. Los denominados "equipos para el control de derrames" son sustancias absorbentes, que son como virutas y contienen sustancias que neutralizan los productos químicos derramados.

Si, pese a todas las precauciones, se produce un derrame de alguna sustancia química peligrosa, el puente debe ser informado inmediatamente sobre el incidente. Entonces el puente ordena que se detenga todo el aire acondicionado. Un aire acondicionado en funcionamiento podría transferir los vapores venenosos a todas las dependencias del barco.

Recogeremos las sustancias químicas después de usarlas y nos las llevaremos cuando desembarquemos en el puerto mexicano de Manzanillo.


31 de octubre de 2006

La noche fue corta. Desde anoche están creciendo las olas. El movimiento del barco era como una montaña rusa. Nos hacia despegar de nuestras camas cada segundo, para aplastarnos de vuelta contra el colchón inmediatamente después. Las andanadas de el ancla golpeando contra el costado delbarco nos mantuvieron en vela. Una de las ventajas de ser una experimentada jefa de grupo es tener un camarote en la cubierta superior, y no como nosotras estudiantes en la cubierta inferior. Por eso Monika tuvo un sueño tranquilo y pudo divisar, fresca como una lechuga, una espectacular tormenta esa mañana temprano. Las olas, el ruido y el rudo frio eran las posibles razones por las que Andi, nuestro periodista, se arrastraba por los pasillos con la cara pálida. Así que nosotras - Sigrid, Sabine y Bettina- somos vuestras corresponsales hoy de nuevo. Finalmente hemos llegado a nuestra primera parada: 9°30´N 104° 54 W. Podéis rastrear fácilmente la posición del Atlantis en internet:

http://www.sssg.whoi.edu/atlantislog.jpg

Una parte importante de nuestra investigación a lo largo de esta campaña es tratar con las corrientes en las cordilleras volcánicas del océano profundo. El régimen de estas corrientes es desconocido en su mayor parte. Las corrientes son un factor muy importante para la dispersión de los animales, dado que muchos de los animales de las fuentes calientes liberan sus proles, en forma de diminutas larvas, al agua. Éstas son desparramadas por las corrientes. Para estudiar el régimen de las corrientes se fondean las llamadas FONDEOS. Un fondeo está hecho de un cable de acero, de algunos cientos de metros de larga, que es lastrada con una carga pesada (de más de una tonelada). En este cable se fijan correntímetros, sondas de temperatura y salinómetros, y la información se almacena electrónicamente. El el extremo fial del cable hay bolas de cristal, empaquetadas en plástico amarillo, que sirven como boyas. Esta mañana el primer fondeo fue puesto en el agua con una grúa. Los fondeos permanecen en el agua durante un año y serán recuperados si no hay ningún problema para analizar los datos obtenidos. El de hoy no ha sido un proceso sencillo porque no sólo el puente trabajaba para mantener la posición, sino que hicieron falta también seis personas en la cubierta.

Por supuesto teniamos curiosidad y queríamos verlo todo desde cerca tanto como muchas otras científicas y científicos que no habían visto este espectáculo anteriormente. Así que hoy había más público que personas trabajando.

Mañana será la primera inmersión del Alvin. Estamos deseando ya que ocurra para poder contároslo.


1 de noviembre de 2006

Hoy es el día: El Alvin se sumerge hacia el fondo marino por primera vez en esta campaña.

Son las 6 en punto de la mañana, el nuevo día despunta y llueve a cántaros, como sólo fuera posible en los trópicos. El personal técnico hace sus últimas comprobaciones. Después de una hora y media, el Alvin se encamina delicadamente, deslizándose fuera de su garaje hasta la cubierta posterior. Una vez allí: una parada corta. Una cantidad considerable de placas de metal son acopladas a cada lado del sumergible; un método sencillo pero efectivo para acelerar el descenso. Ese metal en bruto se quedará en el fondo marino; el piloto lo arroja justo antes del ascenso.

El piloto hoy es Pat. Bruce el piloto en jefe y Gabin se turnarán para las siguientes inmersiones. Además se va a contar pronto con Sean y con Mike, los dos pilotos en prácticas, entre los pilotos "reales".

Con la carga de metal en sus lados, el Alvin se desliza hacia delante bajo la estructura en forma de A, una buena grúa arqueada de unos diez metros de alto.

Una linea amarilla gruesa está pintada a través de la cubierta posterior. Pese a la lluvia tropical, todo el mundo, quienes no sean indispensables en este momento, se amontona tras esa línea. Mas allá de la línea amarilla, donde está la estructura en A, está la zona absolutamente restringida para toda aquella persona que no sea miembro de la tripulación. A lo largo de los brazos de la grúa están en funcionamiento gruesas mangueras hidráulicas. Si alguna manguera se revienta, mejor que estés tan lejos como puedas...

Un técnico sube a la grúa y engancha una cuerda al extremo de la torreta del Alvin.

Al mismo tiempo se echa al agua por estribor un bote neumático con un potente motor fueraborda y dos tripulantes. Controlarán el descenso al agua del Alvin desde el mar.

El científico jefe Andreas Thurnherr entra en el sumergible después de Pat, seguido por el piloto en prácticas Mike.

El técnico cierra la escotilla, sube a lomos del Alvin y la estructura en A balancea su carga sobre la popa. Lentamente el Alvin desciende, toma contacto con el agua y finalmente nada en la superficie. Con una mano puesta en la gruesa cuerda, el técnico telefonea al piloto. Hoy se le llama "buceador", quien se cerciora de nuevo que todo está correctamente, asegura el teléfono y salta de cabeza al agua. No está nada mal que el agua esté a 28°C esta mañana, 3 grados por encima de la temperatura atmosférica. El bote llega al costado del Alvin con una elegante curva y toma al "buceador" a bordo.

Y el Alvin se sumerge: La inmersión número 4259 ha comenzado. Durante las próximas ocho horas seres humanos exploran un mundo que era completamente desconocido no hace mucho. Con su valiente investigación apoyan el conocimiento sobre los secretos del océano profundo.

Mañana informaremos largo y tendido.

Durante el día la lluvia disminuye. Unos pocos pajaros cantarines revolotean en la cubierta del Atlantis. Quizás fueron traidos por a tormenta de anoche. Parecen estar cansados y andan buscando comida. Un halcón, que ya ha recobrado sus fuerzas, vuela en círculos sobre el barco. Hace ya tiempo que ha detectado los pajarillos...

P.D. Nustra dirección para las próximas tres semanas es 09° 29,7626´ N, 104° 14,6324´ W. Si alguien quiere darse una vuelta por aquí abajo...

        

                                                  Pesos metálicos para el Alvin                               El Alvin es arriado al mar

                                                                               Monika con el brazo mecánico del Alvin


2 de noviembre de 2006

"Estoy un poquito nerviosa", admite Monika, que está en el sumergible ya a las 6 en punto de la mañana. Ella, Sabine, Sigrid y Bettina hacen una última comprobación de los instrumentos, que bajarán a 2500 metros. Incluso poco antes de entrar en el sumergible la anticipación prevalece sobre la aventura. Carly Strasser les acompaña. Woods Hole es como si fuera su casa, lo mismo que con el Atlantis y el Alvin. El piloto de hoy es Gavin. En cosa de minutos la sincronizada tripulación iza el Alvin al agua. Los dos buceadores se bajan de un salto y la torreta roja del Alvin desaparece en las suaves aguas del océano que por hoy es bien llamado Pacífico, a las 8 en punto según lo marcado. Comienzan ocho horas bastante incómodas para Monika en el interior terriblemente cerrado del sumergible.

Sabine, Sigrid y Bettina aprovechan su tiempo. De nuevo controlan si están listos todos los preparativos para la recepción de las muestras del océano profundo. Las tres amigas pasan a juguetear con un póster como sorpresa para Monika. Al lado de los gusanos tubícolas y de los mejillones, Bettina pinta un volcán. No sin razón, ya que en algún momento entre febrero y abril un volcán entró en erupción en el lugar de estudio y destruyo casi todas las estructuras en el lugar donde Monika está ahora. De nuevo, los pilotos han de confiar totalmente en sus instrumentos de navegación. Antes de la erupción, los más expertos podían planear de forma visual. Esto quiere decir que se sentían con tanta confianza con el fondo marino a 2500 metros de profundidad, que se podían orientar por las referencias del terreno. Estas podrían ser alguna "fumarolas negras" que se haya formado y sobresalga, alguna zanja profunda o algún ramillete especialmente denso de gusanos tubícolas. Bien, eso ya no es más posible, porque la erupción ha destruido prácticamente todas las grandes estructuras.

Para la biología es naturalmente ambíguo: por una parte se ha perdido una zona investigada y bien conocida de descubrimiento de fauna del océano profundo, y por otra parte es una oportunidad para observar la colonización del nuevo lecho oceánico desde el comienzo. Para estudiar el proceso de colonización, las biólogas vienesas les ofrecen a los animales substratos artificiales para que se establezcan en ellos. Unos substratos parecidos engañosamente a los de la naturaleza, pero que pueden ser recuperados desde el Alvin y estudiados científicamente. Sabina tuvo la idea de utilizar estropajos de plástico (de los de la cocina). Su campo de interés es la llamada meiofauna, diminutos animales menores de 1 mm. Muchos de los gustanos pertenecen a la meiofauna y Sabine tiene muchas esperanzas en que muchos de ellos se despistarán en los estropajos. Ya se habían colocado en el fondo marino a comienzos de julio algunas de las meiotrampas de Sabine, tan sólo unos meses después de la erupción volcánica. Monika las traerá de vuelta en la inmersión de hoy. Sabine está por tanto tan nerviosa como Monika en el sumergible. No puede descartarse que alguno de los simples estropajos revele nuevas especies, un gusano o quizás un crustacio que ninguna persona haya visto antes.

El principal interés de Monika es acerca de los gusanos tubícolas. Esos moradores de la noche eterna pueden crecer más de dos metros y sus larvas están todavía llenas de misterios. Para aclarar el misterio de los gusanos tubícolas cuando son muy jóvenes, Monika ha desarrollado también un método ingenioso para atraparlos, las llamadas "trampas para bebés". Usando objetos cúbicos de plexiglas Monika descubrió tanto sobre el desarrollo de los gusanos tubícolas que este conocimiento fue publicado en "Nature", la revista científica más importante del mundo.

Lo que Monika trajo a la luz sobre los gusanos tubícolas, lo que traiga a la superficie con las trampas para bebés que fueron colocadas en julio, y con los estropajos, lo aprenderéis con el diario de abordo de mañana.

     

                                                 Monika y el Alvin                                                      Gavin y Monika


3 de noviembre de 2006

Monika sale del sumergible y nos saluda. Aunque no es su primera inmersión con el Alvin, parece revivir con que todo haya ido bien.

"¡Ha sido estupendo! Algunos lugares que no me esperaba han sido recolonizados bastante densamente. No por los gusanos tubícolas realmente largos sino por otros, más de lo que pensábamos. Hemos recolectado algunos especímenes. Ahora tengo que seguir con las muestras que hemos subido".

Tan pronto como el Alvin es aparcado en el hangar, los trofeos del océano profundo son compartidos por los equipos participantes. Las cajas de recolección ("biocajas") están agarradas a un pequeño tablero plano (la "cesta") en la delantera del Alvin. El piloto puede ver las cajas bajo el agua a través de su ventanilla, puede manipularlas con el brazo mecánico, poner muestras dentro, y cerrar de nuevo las tapas.

Ahora, todo el mundo para quien el Alvin trajo algo desde las profundidades, se aglomera alrededor de la cesta. Las vienesas sacan los estropajos de plástico de julio y las trampas para bebés fuera de las biocajas. Todas las muestras son puestas inmediatamente en cubetas con agua de mar a 2° Celsius. Si el agua estuviera más templada los animales que ya están muertos se pudrirían rápidamente y los que todavía viven morirían en poco tiempo. Tan pronto como la última biocaja está vacía, las cubetas son llevadas a el laboratorio a paso ligero. El laboratorio de las biólogas marinas vienesas es el segundo mayor del Atlantis, con unos 60 m2.

Sigrid se pone inmediatamente con las trampas para bebés. Libera cuidadosamente las placas de plexiglás de 5 cm de largo y 5 mm de grosor. Combinando 10 placas una encima de otra forman un cubo perfecto con lados de 5 cm de largo. En la superficie de las placas hay surcos finamente grabados. Puestas juntas, las placas forman un cubo y los surcos funcionan como diminutas hendiduras en el cubo. Son una invitación para las larvas de los gusanos tubícolas a introducirse y comenzar a construir un tubo. Y efectivamente: Sigrid recoge gusanos juveniles de los surcos, no mayores de un milímetro, pero muy abundantes.

Justo al lado de Sigrid, Sabine saca cuidadosamente la meiofauna enjuagando los estropajos de julio. El primer vistazo a las muestras sorprende a Sabine. No se encuentra ninguno de los esperados copépodos. En su lugar Sabine recolecta varios gusanos pequeños. ¡Quizás incluso haya alguna nueva especie entre ellos! Una planaria rosa sin nombre, una especie que probablemente nadia he visto nunca antes. Las planarias que hay en Austria son de color oscuro en su mayoría. Viven en los riachuelos y lagos y puedes encotrártelos fácilmente bajo las piedras. Definitivamente Sabine nunca había visto a esta candidata con anterioridad. Aún siendo Sabine una especialista en estos pequeños organismos de las fuentes hidrotermales, y aún conociendo muy bien las especies descubiertas hasta el momento, quiere consultar todas las listas de especies descritas en Viena, antes de ir a celebrar finalmente este descubrimiento.

Bettina y Monika examinan algunos de los especímenes más grandes de gusanos tubícolas. Las pinzas rígidas destruirían sus delicados tejidos. No obstante, después de algunas disecciones Monika ha encontrado un método adecuado hace ya tiempo: corta y quita el extremo inferior del tubo, y soplando saca el gusano fuera de la cubierta protectora desde abajo. Como si soplara hacia afuera un huevo.

Los movimientos del barco hacen más dificil el trabajo en el microscopio y el cansancio va apareciendo lentamente en el Pacífico. Todavía quedan algunos procedimientos que han de hacerse inmediatamente. Algunas muestras pueden cambiar mucho y al día siguiente proporcionar resultados completamente diferentes.

Son ya las cinco en punto de la mañana cuando los científicos y científicas naturales abandonan el laboratorio y declaran el almuerzo del próximo día como su desayuno.

        

                           Una de las pesadas puertas del laboratorio                    El gusano tubícola Tevnia


4 de noviembre de 2006

Hoy Bettina nos cuenta su primera inmersión en el Alvin:

Anduve un poco inquieta durante la noche y todavía tensa por la mañana. Aún así la sensación estimulante de una aventura incomparable se sobrepuso en el momento en el que me adentré en el submarino.

Tras echarnos al agua al liberarnos de la grúa nos balanceamos en el agua por un buen rato. Después todo fue adelante rápidamente. Creo que no nos llevó ni 4 minutos el envolvernos en una noche oscura.

Durante la inmersión, Pat el piloto y yo bromeamos un montón con Lauren, una bióloga marina de Woods Hole. Lauren se ocupa en particular de las larvas de los animales de las fuentes hidrotermales. Investiga la dispersión de las etapas juveniles de estos animales.

Hacía un calor insoportable durante los primeros 30 minutos. Sólo nos distraía del calor el magnífico espectáculo de la luminiscencia de brillos encendidos de los animales. Media hora después me puse muy contenta con mis tres jerseys. Las advertencias de Monika eran correctas. La temperatura del Alvin rápidamente cae por debajo de los 16°C, lo cual es horrible si no tienes suficiente ropa de abrigo, ya que difícilmente puedes moverte dentro del sumergible.

El batímetro marcó 750 metros y yo me regocijé por dentro. En ese momento establecí un nuevo récord de profundidad en mis inmersiones. Había estado a profundidades de 750 metros con otro sumergible anteriormente. Lo que venía a continuación era metro a metro un récord nuevo.

Pat liberó la mitad de los lastres a 50 metros sobre el suelo y taró el submarino para que no ascendiera o bajara por si mismo.

Al principio no podía orientarme en absoluto. Me llevó como una hora hasta que fui capaz de reconocer estructuras exteriores y de manejar las cámaras de manera que pude hacer buenas fotografías.

Después de 4 horas se me vino a la mente por primera vez: ¡Estoy a una profundidad de 2500 m! Mucho más profundo que nunca.

He visto peces ahí abajo, montones de peces abisales de terroríficas formas. Me hubiera gustado estar más tiempo, pero después de 8 horas de repente te sientes tan cansada que hasta me quedé dormida a ratitos cuando subíamos.

De vuelta en el Atlantis, mis colegas me ofrecieron una bienvenida, con lo que permanecerá en mi memoria como una inmersión extraordinaria...

          

                                        Bettina después de su primera inmersión            Tevnia, gusanos tubícolas

                                                                                         Una sorpresa para Bettina


5 de noviembre de 2006

Hoy queremos presentaros a la tripulación del Atlantis. El puente, arriba del todo, son los dominios del Capitán Chiljean. Él tiene toda la responsabilidad sobre el barco y es quien tiene la última palabra. Tiene tres oficiales de cubierta a su servicio. Son los que llevan el barco en tres turnos de trabajo. A menudo hacen turnos extra, y se les ve demacrados, por ejemplo, cuando el Alvin es echado al agua o es recuperado. De esta manera apoyan a la marinería de abordo, quienes están a cargo de todos los trabajos técnicos, además del mantenimiento de los motores. Hay personal de ingeniería y mecánica a bordo para estos potentes motores. El bienestar físico de las 50 personas descansa en las manos de los dos cocineros, que preparan las tres comidas calientes cada día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si tenéis alguna pregunta sobre la tripulación, por favor mandadla a:

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6 de noviembre de 2006

Muchos organismos del océano profundo tienen larvas que no pueden nadar en una determinada dirección, por lo que su dispersión depende engran medida de las corrientes de agua. Como dijimos antes, Andreas Thurnherr, el jefe científico de esta expedición y su equipo, colocaron algunos fondeos con varios instrumentos, con el propósito de obtener una visión de las corrientes oceánicas.

Jim Ledwell lleva un camino totalmente diferente para reconstruir las corrientes y, con ello, el movimiento de las larvas. Jim ha desarrollado lo que se denomina un trazador. Este trazador deja sus marcas en el aguacon lo que Jim reconstruirá las corrientes.

La "Dorsal del Pacífico Oriental", donde se encuentra el lugar de estudio de nuestra campaña, es una cordillera montañosa en el fondo del mar. A lo largo de su cresta hay una fosa de entre 8 y 10 metros de profundidad. Allí es donde están las "fumarolas negras" y también la mayor parte de los animales. Por eso se liberan muchas larvas al agua en esta zona.

Jim y sus trazadores van a recorrer esa fosa durante unos cuantos cientos de metros y a liberar un compuesto de azufre en el agua. Este trazador puede ser medido a concentraciones extremadamente bajas. El truco es liberar la sustancia de forma muy continuada y sólo en una capa baja de agua muy bien definida.

En unos 40 dias, antes de que termine el año, Jim, el Atlantis y el Alvin regresarán aquí, donde se descargó el trazador químico. Tomarán muestras de agua y Jim espera que el compuesto sulfúrico esté más concentrado en algunas muestras que en las demás. Si Jim puede verdaderamente localizar estas "nubes" habrá obtenido una información valiosa, que será analizada con posterioridad. Andreas y Jim mandarán sus datos a un matemático. Usando potentes ordenadores, computarán la gran cantidad de información dentro de modelos, lo que mostrará como podrían ser los patrones de las corrientes en las fuentes hidrotermales.

Como puedes ver, la dispersión de las diminutas larvas en el océano profundo es un verdadero reto, y se necesitan unos cuantos cerebros brillantes para desentrañarlo.

                                    

               James Ledwell, Woods Hole Oceanographic Institute                                  El trazador en el laboratorio


7 de noviembre de 2006

Sabine "entró de lleno en lo más difícil" con la séptima inmersión. El programa de inmersiones cambió de pronto. Sabine no sólo había sido asignada súbitamente para la inmersión sino que tubo que tomar la responsabilidad de esta difícil tarea.

Era difícil porque esta inmersión iba a adentrarse en las "afueras del eje". Esto significa en un ángulo correcto de alejamiento de la cresta de la zona de ruptura y directamente hacia lo desconocido. Lo único conocido sobre éste área con anterioridad es que existe. Nadie ha recorrido este área lateral de la Dorsal del Pacífico Oriental antes.

El objetivo de la expedición era estudiar los efectos de la erupción volcánica que tuvo lugar hacía unos nueve meses. ¿Hay vida aún allí? Y en caso afirmativo, ¿qué organismos sobrevivieron a la erupción? ¿Hasta dónde se han expandido las larvas y cómo se ha dispersado el basalto? Estas preguntas y otras más solo podrían responderse cuando alguien bajara y echara un vistazo por allí.

Pilotaba Bruce, y Sabine se apretó en el asiento estrecho del lado de babor. Ese es el de la izquierda si miras hacia el frente. Quien se sienta ahí tiene la responsabilidad de la misión.

Su primera tarea era localizar una bomba, que había sido desplegada la noche antes.

La tripulación en al cubierta intentó afinar tanto como pudo cuando desplegaron el instrumento de muchos metros de longitud. Aún así la bomba bajó a unos 40 metros cerca de su destino, por los movimientos del barco y del cable. Con la guía de Sabine, Bruce agarró el instrumento con el brazo de acero y lo puso en el borde de la fosa que recorre al cima de las crestas. Y allí está la bomba ahora, recolectando larvas hasta que sea recuperada dentro de unos días.

Después planearon alejándose de la zanja pendiente abajo de la cresta montañosa. A una distancia de un kilómetro de la cresta donde están las fuentes hidrotermales, la pendiente de bajada es de un 2% así que bajas mucho en profundidad en cuanto avanzas unos pocos cientos de metros.

Sabine estaba pegada a la ventanilla, tratando de ver el exterior, porque no quería pasar por alto la zona donde se acaba el basalto nuevo y el basalto antiguo subyacente se hace de nuevo visible. El basalto nuevo es fácil de reconocer porque no está cubierto por sedimentos. Los sedimentos son principalmente substancias finas que caen desde arriba al suelo marino. Pueden ser tanto restos de organismos como transportados por el viento desde tierra.

A una distancia de 400 metros desde la zanja todavía no se podría ver ni rastro del antiguo basalto. Sólo la roca negra nueva, libre de sedimentos. Aparte de encontrar algunos cangrejos blancos extraviados, lo único que la juiciosa Sabine pudo ver fueron restos de gusanos tubícolas Riftia. La erupción volcánica debe haber sido devastadora, nadie pensaba que sus dimensiones fueran tales.

El Alvin y sus asombrados ocupantes llegaron a la zona de transición después de recorrer 900 metros. El nuevo basalto se mezclaba con el antiguo. Sabine pensó que entonces la frontara del campo de basalto no debía estar lejos. Y entonces descubrió algo que era todavía más sorprendente que las gran extensión de las masas de basalto: ¡A una profundidad de unos 1100 metros había de pronto nuevas rocas!

La única explicación era que el volcán debió haber explotado con un alcance mayor de lo que se pensaba hasta ahora. Vaarias coladas de lava deben haberse cruzado entre ellas, a medida que se adentraban lentamente en las profundidades.

Aquí Sabina decidió volver. La duración de la inmersión se acercaba a su límite después de 6 horas y en el camino de vuelta habían de recogerse más muestras. Desupués de todo la razón principal para bajar a esas profundidades es encontrar como la fauna se recupera después de una erupción volcánica. Y el basalto recolectado nos lo dirá.

                        

                                Bomba para la recolección de larvas                            Basalto antiguo (con sedimentos) y nuevo


8 de noviembre de 2006

Hoy Monika sobrevoló con el Alvin atravesando los aledaños de la fosa tectónica de la cadena montañosa a 2500 metros de profundidad. Esta zanja volcánicamente activa es también llamada Losa de la Cumbre Axial Colapsada. Tiene de 10 a 50 metros de anchura y sus paredes alcanzan una altura de unos 20 metros. Ahora, unos pocos meses después de la erupción, algunos lugares de la losa están completamente rellenos con basalto hasta los topes, mientras que en otros lugares la losa alcanza profundidades de más de 20 metros. La lava fluyó entre 200 y 800 metros hacia abajo por la pendiente en el lado este de la llamada LCAC (Losa de la Cumbre Axial Colapsada). En la dirección oeste se movió incluso más de un kilómetro como Sabine pudo comprobar ayer mismo.

Lava es un termino usado para la roca líquida. Puede consistir en minerales completamente diferentes. La lava que mana a borbotones de la zona de ruptura del fondo marino es principalmente basalto. Por lo tanto el fondo del mar está hecho fundamentalmente de basalto.

La lava puede solidificar en rocas de diferentes maneras. Las lavas almohadilladas son muy comunes en las dorsales mesoceánicas. Tienen el aspecto burbujas de roca con forma de bolas o de salchichas, y pueden alcanzar tamaños de hasta un metro. Las lavas almohadilladas son muy frecuentes en las dorsales mesoceánicas. La lavas almohadilladas tienen aspecto de burbujas de roca con forma de bolas o de salchichas, que pueden alcanzar tamaños de hasta 1 metro. Son el resultado de erupciones con una descarga pequeña de lava o del flujo lento de ésta. En esos casos la lava se enfría rápidamente en su superficie y se forma una gruesa capa de varios centímetros. Dado que esta capa se endurece de hecho muy rápidamente, conserva esta forma por unos pocos segundos. La lava continúa infiltrándose en la burbuja durante este lapso de tiempo, porque un sistema de canales conectados suministra nueva lava a las almohadas. Tentonces la nueva lava sale como si fuera la pasta de dientes saliendo de su tubo e inmediatamente forma una nueva almohada, cuya superficie nuevamente se endurece. Tras algún tiempo las almohadas se solidifican en roca en su interior. Los campos enteros de lava almohadillada crecen en altura y anchura de esta manera. La lava almohadillada puede amontonarse hasta varios metros. Incluso si, tras muchos años, son llevadas a la superficie por los movimientos de la corteza, su forma característica de burbujas es una prueba de que se crearon bajo el agua.

La superficie de lava almohadillada consiste a menudo en Obsidiana, una roca vidriosa. Debido al rápido enfriamiento durante el contacto con el agua de mar, no tienen suficiente tiempo para construir una capa consolidada. Esta es la razón por la que esta capa tintinea como el vídrio.

Los bordes evitan también que la lava fluya conjuntamente y que se forme una colada uniforme. De todos modos, este es exactamente el caso de que una cantidad enorme de lava emerja a la vez de forma muy rápida. Entonces la lava fluye pendiente abajo de la caldera en una colada extensa y las almohadas que se hayan podido formar rudimentariamente, se funden inmediatamente con la colada de nuevo. Como pasa con las lavas almohadilladas, las coladas se enfrían rápidamente en su encuentro con el agua de mar, formándose una corteza. Bajo la corteza el flujo de lava puede correr durante un largo tiempo. Después de que la erupción se detenga y de que no quede descarga de lava bajo la corteza, a menudo se colapsan. Entonces se da un extraño paisaje de cuevas.

En la superficie de las coladas de lava puedes a menudo distinguir patrones regulares de líneas. Esas líneas se forman cuando la lava emerge por fuera de una corteza que ya se haya solidificado. Los bordes sólidos de la corteza marcan esas líneas con sus toscos límites en la superficie del basalto líquido que todavía fluye. A menudo las capas de lava parecen sencillamente como si se las hubiera arrojado juntas.

La enorme erupción volcánica submarina por supuesto que ha conmocionado el lugar de estudio con todos sus animales y sus fumarolas negras. El aspecto actual que presenta os lo contaremos mañana.

        

                                            Colada de lava colapsada                                                         Colada de lava


9 de noviembre de 2006

¡ALARMA! ¡Suenan las campanas de alarma! ¡Agarra rápidamente el chaleco salvavidas, el traje de supervivencia y tu gorrito y sácalos del camarote hasta la cubierta!

En el entrenamiento de hoy todo ha ido con facilidad y te preguntas si los simulacros anunciados previamente realmente aportan algo. Esperemos que los entrenamientos semanales animen a la gente a pensar cuidadosamente sobre sus propios procedimientos y rutas de evacuación, si ha de hacerse rápido y en condiciones de estrés, por ejemplo en caso de que haya mar picada o si, muy probablemente, se produce un apagón.

Al menos todo el mundo sabe donde está el traje de supervivencia y el chaleco salvavidas en el camarote. Un tirón para coger las cosas y a prisa hacia la cubierta principal. Primero nos congregamos todos y todas en el laboratorio grande, donde Kazumi pasa lista. Kazumi es el miembro de la tripulación que coordina el simulacro. Después se divide a la gente en dos grupos: el nuestro va a la parte de popa. Allí Kazumi pregunta de nuevo si estamos todos y todas. Después de unos pocos minutos el capitan anuncia que todo ha funcionado de forma excelente. Expresa sus gratitud y todo el mundo vuelve paseaando hacia sus camarotes. Dicho sea de paso, el gorrito sirve como filtro solar.

Echar un vistazo al equipo de rescate resulta muz tranquilizador. Los chalecos salvavidas llevan un silbato, reflectantes y luces. El traje de supervivencia tiene el aspecto de un traje de buceo grande. En caso de emergencia te lo pones sobre las ropas que lleves puestas. Aunque el agua en estas latitudes esté a alrededor de 28°C, también te vas enfriando lentamente a esas temperaturas.

En total hay ocho contenedores de plástico blanco con balsas salvavidas agarrados en la cubierta superior, cuatro a cada lado del Atlantis. Seis de ellos tienen capacidad para 25 personas y dos para sólo 15. Esto hace 180 personas, tres veces más de la gente que hay en cubierta ahora. En caso de emergencia se sueltan los agarres y el contenedor de plástico rueda fuera de la borda. La basa salvavidas hace el resto por sí misma. Al golpear el agua el contenedor se abre inmediatamente, y la balsa salvavidas se despliega. Los pasajeros y pasajeras deberían llevar ya puestos sus trajes salvavidas y saltar de pie a las balsas. Es IMPORTANTE saltar junto a la balsa, y NO DENTRO de ella. El fondo podría romperse y además podrías herir a otras personas.

La balsa salvavidas está equipada con un emisor GPS lo que es como un seguro de vida. a balsa debería ser localizada en breve por algún otro barco, siguiendo este sistema de posicionamiento.

En conjunto, las medidas de seguridad resultan tranquilizadoras. En todo caso, hemos decidido que revisaremos cada uno y cada una nuestras rutas de escape a las balsas salvavidas detalladamente.

         

                                    Sigrid durante el simulacro de incendio                             Kazumi pasa lista

                                      Balsa salvavidas en la cubierta superior                    Balsa salvavidas para 25 personas


10 de noviembre de 2006

Cuando el agua manaba de las fuentes calientes al fondo marino, su temperatura alcanzaba los 360°C. La única razón de que no fuera gaseosa es que la presión es tan alta a esas profundidades. El agua se enfría con el tiempo a medida que se aleja de la fuente. Cede su calor de forma inmediata al agua a su alrededor - que sólo está a 2°C. El agua caliente no sólo se enfría rápidamente, sino que además no llega hasta muy lejos de la fuente. En la corriente de las fuentes cálidas hidrotermales, el fluido termal caliente se mezcla con el agua de mar fría ya en la corteza terrestre por lo que la temperatura de salida del fluido es muy inferior y alcanza alrededor de los 30°C.

Cada especie está ligada a una zona de temperatura específica en ese ambiente. Las zonas están caracterizadas principalmente por una especie grande y fácil de reconocer, aunque una gran cantidad de pequeños animales viven en esos agregados de gusanos o de mejillones.

Los tubos de los gusanos de Pompeya Alvinella están a los pies de las fumarolas negras. ¡Liven en esta zona donde el agua tiene todavía una temperatura de 80°C! Esta es la zona mäas caliente y sólo Alvinella puede vivir allí. De todos modos, a continuación de esta zona puedes encontrar también otros animales.

Un poco más lejos en una zona temperaturas de 10°C a 30°C, se asienta el gusano tubícola gigante Riftia. Este género es el mayor de todos los gusanos tubícolas. Sus tubos blancos pueden llegar a medir 2 metros y crecen pegados lado con lado construyendo grandes estructuras.

En la zona donde el agua tiene sólo entr 4 y 10°C viven los mejillones llamados Bathymodiolus. Son parientes de los mejillones ayules, esos que la gente saborea en los restaurantes italianos. Algunos lugares de basalto están casi desbordados con estos mejillones. Pueden crecer unos encima de otros y rellenar fisuras completas en zonas de algunos metros cuadrados.

Los gusanos sésiles, que tienen tubos calcáreos, y los llamados percebes constituyen los principales organismos indicadores de fauna en el agua que está a temperaturas entre 2-4°C.

Los científicos y científicas comenzaron a ponerles nombres a los emplazamientos característicos justo antes de la erupción volcánica. Esto ha venido muy bien ahora, porque sólo puedes comparar fielmente la situación antes y después de la erupción en los emplazamientos característicos.

                                                                              Mapa de la zona de investigaciones

De esa manera Monika podría observar los cambios durante sus inmersiones. El hecho de que el sistema de afloramiento en la corteza permaneciera en el mismo lugar en algunos sitios, y creciera o decreciera en otros o dejara de existir en otros lugares es muy interesante. Por el momento no hay mehillonoes y sólo se encontraron pequeños Riftias en un lugar. En contraste Tevnia parece haberse asentado en todas las fuentes templadas y será desbancado pronto por Riftia, por lo que sabemos hasta ahora. Los mejillones no deberían aparecer hasta dentro de 2-3 años. El número de animales móviles como el pulpo de las fuentes, algunas especies de peces y los cangrejos de las fuentes, siguió como estaba.

                                                     Pez del océano profundo                                  Cangrejo de las fuentes

En los lugares de investigación Fuente M y Fuente Q había fumarolas negras con muchos tubos del gusano Alvinella antes de la erupción volcánica. Los tubos están todavía allí pero la ausencia de fluido termal mató a los animales. La lava cubrió sus bases y los gusanos murieron. Miles de pequeñas gambas revolotean alrededor de la fumarola en la Fuente Q.

En los llamados Campos de Riftia había grandes gusanos tubícolas y una pequeña fumarola negra con poblaciones de Alvinela antes de la erupción. La fumarola ya no "humea" más, pero una pequeña fuente templada ha sido colonizada por algunos gusanos del género Tevnia.

El Lecho de Mejillones era un extenso campo de mejillones. La larva llegó y lo inundó todo. No queda nada vivo.

La Pared Este, que es el muro oriental de la depresión, tenía antes 15 metros poblados densamente y en altura por Riftia y por mejillones. Ahora, las zonas más profundas están inundadas por la lava y ya no existen las fuentes de los campos superiores. Aquí murieron animales en cantidades enormes, por un lado por la lava y por otra parte por la ausencia de fluido termal. Hay tubos antiguos y conchas de mejillones por todas partes. Conchas y tubos como esos también han sido encontrados a 500 metros de distancia del cráter. Quizás fueron arrancados y esparcidos por la enorme erupción volcánica.

                                                                                             Mejillones muertos

En el lugar Tica la situación actual no es tan mala. Aquí había una agregación colosal de gusanos y en la mitad había una fumarola negra con Alvinella.

La agregación ya no está allí, pero algunos Riftias sobrevivieron a la catástrofe y se asentaron apretujadamente en la nueva lava de las nuevas fuentes templadas. En medio de los Riftia puedes encontrar algunos pocos Tevnia, que se asentaron después de la erupción y que tienen unos 30 cm de largo. Se sabe de estudios anteriores que los gusanos Riftia no pueden asentarse hasta que los Tevnia ya están allí. Los campos originarios están en el mismo lugar.

       

                                                      Riftia vivos                                                     Grupo de gusanos Tevnia

En Bio9 había una acumulación de fumarolas negras de diferentes alturas con Alvinella en su base. Además se habían descubrierto grandes Riftia así como mejillones. En su última inmersión Monika encontró fumarolas negras activas, pero están escupiendo su agua caliente en otros puntos. El habitual "gusano de las aguas calientes" Alvinella se asienta en ellos.

La Fuente P mostraba a Monika una imagen muy sentida al respecto de las fumarolas. Encuentras adicionalmente fuentes templadas con Tevnia y con los primeros nuevos Riftia de 30 cm de largo entre medias. Están ya allí, pero todavía son pequeños y están escondidos entre los Tevnia.

Las Fuentes TY-IO eran dos áreas una junto de la otra con fumarolas negras. Ahora solo queda una de ellas, aunque hay 9 fumarolas con tamaños desde 1 a 8 metros y hay nuevas fuentes templadas.

                                                                     Fuente templada con una población densa de Alvinella

La Fuente 141 era una zona bastante inactiva durante los últimos años y se ha reactivado. Toda pared oriental del cráter está llena de Tevnia.

Monika hizo un descubrimiento astonishing en Choo-Choo: l lava había arrastrado un dispositivo científico, que había sido colocado allí antes de la erupción, algunos cientos de metros.

Los cambios dramáticos del paisaje submarino por la erupción vocánica hacen que la investigación del reasentamiento de los animales en las áreas devastadas sea tramendamente excitante. Al menos ya podemos decir: al rato la vida vuelve.


11 de noviembre de 2006

Una de las grandes dificultades de la biología marina es que es muy difícil tomar muestras o recolectar animales. Para conseguir que los dispositivos dieran la talla hizó falta mucha reflexión y aplicación práctica. Los dispositivos son a menudo muy simples, pero muy efectivos.

Los mayores dispositivos de muestreo son las llamadas trampas de sedimentos. Son largos embudos hechos de plástico que son desplegados en el océano colgando de un largo cable. "Atrapan" todo lo que cae desde las capas superiores del agua. Bajo el embudo hay un contenedor de las muestras, que recoge el sedimento. Las trampas de sedimentos pueden estar en el agua hasta un año. Puede ocurrir que durante este largo periodo los contenedores de recolección se desborden. Para prevenir esto, se colocan más contenedores bajo el embudo y un pequeño motor los va cambiando de posición. Después de unos pocos días o semanas el motor desplaza el bote relleno de sedimentos a un lado y lo cambia con uno vacío. Un conservante protege a los organismos recolectados de la pudrición. Hasta la fecha hay cuatro trampas de sedimentos en la zona investigada.

       

                                               Trampa de sedimentos con cable          Animalillos en la "trampa de emparedado"

Muchas más, esto es hasta 60 trampas de las llamadas "de emparedado" han sido desplegadas por el grupo de Lauren Mullineaux en las profundidades. Estas trampas ofrecen superficies artificiales a los animales para que se asienten. Los científicos y científicas esperan que se establezcan tantos animales como sea posible. Están hechas de un material plástico transparente de unos 10x10cm de longitud. Si pones esas pequeñas placas una encima de la otra, las trampas de hecho parecen un mega emparedado (sandwich), bastante pobremente relleno.

Seis porciones de pan si nada entre medias junto a un pequeño trozo de queso en cada lado.

A muchas larvas les gusta vivir en cuevas como las cavidades. Para estas larvas las trampas aparentan ser como modernos rascacielos en el lecho marino. Las científicas y científicos volverán en diciembre y recuperaraán estos pequeños paquetes del fondo marino. La expectación es alta. Junto a estas larvas los científicos y científicas estan interesados en los caracoles. En mayo, justo después de la erupción volcánica, se encontraron las larvas de estas especies de gasterópodos, pero nadie ha visto jamás uno de estos animales adultos. Es probable que también diferentes especias de gusanos se hayan mudado a los emparedados después de 40 días. Los científicos y científicas observaron in pequeños cangrejo blanco que se había hecho una casa acogedora entre dos de las placas. Defendía su nuevo refugio vehementemente contra un tipo claramente mayor cuyo caparazón era de hecho demasiado grande como para deslizarse entre las pequeñas placas, pero que afligäia alegremente al pequeño defensor con sus tenazas.

Muy simples pero muy efectivas y “made in Austria” son las trampas que Sabine usa para tender emboscadas a la meiofauna en el océano profundo. Las esponjillas de cocina (estropajos) de colores parecen ajustarse perfectamente a las demandas de los habitantes del océano profundo al respecto de su entorno. La amplia variedad de diferentes animales que Sabine ha recolectado de los estropajos a base de tijeras y pinzas es ya respetable: copépodos, y jóvenes estadíos de desarrollo de cangrejos (nauplia), planarias y otros nematelmintos y también gasterópodos, pequeños Tevnia y otros poliquetos. Las bacterias están siempre ahí por añadidura, pero serán analizadas luego, de vuelta a casa en Viena. Mientras que ordenamos las muestras siempre está la insistente esperanza de encontrar por primera vez una nueva y desconocida especie.

             

                                                 Los " estropajos-trampa" de Sabine”                                         Las trampas para bebés de Monika

Ya antes del desarrollo de las trampas de emparedado, Monika encontró la solución al problema de cómo obtener de la mejor manera las larvas de los gusanos tubícolas. Cortó pequeñas placas cuadradas de plexiglás de 5 cm de lado. Después hizo pequeños surcos en la superficie dirigidos desde los bordes hacia el centro y puso las placas unas encima de las otras. El resultado fue un cubo con agujeros muy finos. Tal y como se pretendía numerosas larvas de tusanos tubícolas no pudieron resistirse a las diminutas cavidades y se instalaron en los cubos de plexiglás. Cuando Monika desensambló los cubos y puso las placas individuales bajo el microscopio, se encontró con una guardería de gusanos tubícolas al completo.

Otro problema muy serio de la investigación del océano profundo es que los organismos investigados están hechos para presiones del agua muy elevadas. Cuando se les lleva a la superficie pueden morir o bien en el camino de subida o después de alcanzar la superficie. Los científicos y científicas de la Universidad Piere et Marie Curie en Paris proporcionaron algunas ideas sobre como estudiar los animales del océano profundo vivos en la superficie.

Florence Pradillon tenía un acuario de altas presiones del Laboratorio de Sistemática de París y se lo trajo con ella a la campaña. En este acuario puedes aplicar una presión de hasta 310 bar. Eso son 60 bar más de los que hay en el área investigada. Este acuario de acero reforzado no tiene nada en común con los acuarios de siempre. El núcleo de este mecanismo son dos cilindros de metal con un volumen de, te lo creas o no, 100 ml. Esto equivale a menos de la mitad de un vaso de Coca-Cola - si es que al camarero no lo derrama de nuevo.

                                                                                    Cilindro de alta presión

Florence mantiene en estos cilindros a los interesantes animalillos, los estadíos tempranos de desarrollo de las larvas de "gusanos de aguas calientes". Uno grabde puede portar hasta 200.000 huevos, aunque un máximo de 5000 de ellos están lo bastante maduros como para la fertilización. Florence fertilizó algunos huevos in vitro a quiere observar ahora lo que pasa con los huevos.


12 de noviembre de 2006

Hoy Andreas Thurnherr, el jefe científico de la expedición, llevó a cabo un experimento submarino bien planeado. Andreas es un oceanógrafo físico y por lo tanto un típico caso de científico que tiene siempre la cabeza llena de números y que nunca empieza una investigación sin tener una teoría. Esta vez quería controlar los cálculos de los modelos, que han sido generados promediando las medidasd e las corrientes. Los modelos muestran que podemos anticipar una corriente norte en el lado oeste de la fosa tectónica. Esto significa qze la dirección de las corrientes va hacia el norte. (Cuando se describe las direcciones de los vientos se hace de la forma contraria. Aquí un viento norte no sopla en dirección HACIA el norte, sino que viene DESDE la dirección norte). En el lado este la corriente debería fluir hacia el sur. Además, los cálculos del modelo predijeron que las corrientes se limitan a las proximidades inmediatas de la cordillera.

Las nuevas observaciones y medidas de Andreas revelaron los siguientes patrones:

La cordillera no afecta a las corrientes de la superficie hasta los 2000 metros de profundidad aproximadamente. Desde los 2000 metros el flujo de las corrientes se hace mucho más complicado. Allí la influencia de la cordillera se hace notar. De acuerdo con los cálculos del modelo hay una corriente norte en el lado occidental de la cordillera y una corriente sur en el lado oriental. Como se distingue de las predicciones estas corrientes se extienden hasta 30 km desde la fosa tectónica en el océano. Además son diez veces más fuerte de lo que se calculó en los modelos. Para la biología es especialmente importante conocer que las corrientes son muy diferentes en los lugares donde las larvas son liberadas al agua. En particular las corrientes cerca de las fumarolas negras parecen estar muy mezcladas. Andreas quiere llegar a comprender mejor las corrientes de las fumarolas. Ha planeado hacer visible el movimiento del agua para lo que pondrá una tinta verde fluorescente en la canasta del Alvin esta mañana. En las fumarolas negras se liberó la tinta con mucho cuidado. La tripulación del sumergible observó la distancia óptima a la que el chorro de agua de la fumarola absorbe y voltea la tinta. Este experimento fue grabado en vídeo. Ahora Andreas tiene datos nuevos que analizará inmediatamente cuando regrese a su instituto. Entonces se calcularán nuevos modelos que tendrán que ser verificados en la naturaleza.

         

                                     Tinta verde y fumarola negra                                           Tinta a 2500 metros de profundidad

Algunas veces la suerte juega un papel importante cuando la naturaleza revela otro secreto. Monika tuvo una experiencia así durante su última inmersión. Esa inmersión nos lleva a la Fuente Q, un lugar que era bastante bien conocido hasta entonces. Monika quería ver por sí misma como había cambiado después de la erupción. Las primeras impresiones fueron deprimentes. No quedaba nada de la riqueza animal que anteriormente encontrabas lugar: especialmente faltaba Alvinella. También las fumarolas negras se habían extinguido. De pronto Monika advirtió algunos movimientos entre las fumarolas colapsadas y los tubos de Alvinellas muertos. El Alvin planeó acercándose y había realmente incontables poliquetos, reptando alrededor de las fumarolas calmadas. Con unos cuatro centímetros de longitud estos gusaos no son gigantes, y Monika seguía sorprendida de que por lo visto habían pasado desapercibidos durante años en este lugar bien estudiado. ¿Estaban allí desde siempre o han invadido el lugar después de la erupción? Monika no tenía tiempo de pensar en ello. Pat el piloto arrancó un trozo de lava almohadillada con su brazo manipulador de acero: no podrían creer lo que veían. La cavidad bajo la corteza de lava estaba abarrotada de los gusanos recién descubiertos. Rápidamente los dos acuanautas recolectaron algunos de los gusanos y tuvieron que seguir adelante.

De vuelta a bordo Monika corrió inmediatamente a la biblioteca. Buscó el gusano en el libro definitivo (patrón de trabajo) sobre la vida animal en las fuentes calientes que ella misma había escrito. Al no poder encontrarlo allí, es muy probable que Monika haya descubierto un nuevo animal. Enviará algunos especímenes a Danielle Desbruyeres en Francia, que es un experto internacional en poliquetos. Si el especialista no conoce tampoco al pequeño gusano del océano profundo, puede pensar un nuevo nombre para el gusano y será quien describa una nueva especie.

  

                                                 Gusano sin nombre                                       Poliqueto recién descubierto


13 de noviembre de 2006

El Atlantis tiene 90 metros de largo y pesa unas 35000 toneladas. Es movido por electricidad. Tres motores diesel generan la electricidad para la propulsión del buque, y otros tres más pequeños abastecen a los otros equipamientos que necesitan electricidad pero que no están relacionados con la propulsión, como la climatización o las plantas de tratamiento de agua potable y caliente. El agua potable no es cargada en el puerto sino preparada a bordo. Se desaliniza el agua de mar. Se usan entre 7000 y 12000 litros de agua al día en el Atlantis. El Jefe de máquinas Jeff Little llama a estas instalaciones el "servicio de hotel" para los científicos y científicas.

               

                                                 Jeff Little, jefe de máquinas                                                 El generador del barco

Jeff trabaja para la Institución Oceanográfica Woods Hole desde 1987. Empezó como "oficial tercero de máquinas" y ha ido ascendiendo lentamente.

De hecho, el joven Jeff tenía una visión completamente diferente de su futuro. Quería convertirse en pintor. Lo intentó durante diez años, pero al final tuvo que aceptar que es muy difícil para un pintor ganar suficiente dinero para vivir. El padre de Jeff era de hecho oficial de máquinas y, después de una seria conversación entre el Sr. Little y su hijo, Jeff siguió los pasos de su padre.

Entre tanto Jeff tiene sus dominios en el Atlantis. Como Jefe de máquinas maneja el llamado sistema de seguimiento de la sala de control de motores donde, como su propio nombre indica, puede controlar todos los motores. En caso de emergencia puede incluso pilotar el Atlantis desde allí.

Jeff me invitó a una visita turística. Antesde que entráramos en la sala de máquinas, me entregó unas gruesas protecciones auditivas. "Las vas a necesitar", me dijo sonriéndome. En cualquier parte que estés en el Atlantis, siempre oyes el ruido de los motores. Me dio la impresión de que iba a ser muy ruidoso el sitio - bien abajo de la cubierta.

Cuando Jeff estaba abriendo la escotilla de la primera sala de máquinas de repente comprendí porqué los maquinistas perferían andar por ahí con aspecto de Mickey Mouse a ir sin protección auditiva.

En la enorme sala están los dos generadores del barco que suministran la energía a las hélices del barco. Los propulsores pueden moverse 360°, lo que permite al Atlantis girar alrededor casi en un mismo punto. También hay dos molinetes para cables. Los instrumentos científicos como las trampas de sedimentación son desplegados con estos cables. Jeff cree que tienen unos 5000 m de largo.

        

                                         Jeff y los carretes de cable                                                        Motor Diesel

Continuamos ya con la visita guiada y Jeff sonríe con la suficiencia de que estabamos dejando el limbo detrás. Me pareció un mal presagio, y lo era: el ruido y el calor de la sala de maquinas son incluso más sofocantes. Me sorprendió el tamaño de los motores y de la sala de máquinas. No imaginaba que el Altantis tubiera suficiente espacio para una sala así.

Cada hora, uno de los grandes motores consume 5000-6000 galones de Diesel, que son 18950-22740 litros. Con los tanques llenos el Atlantis puede estar en ruta por 60 días. Los tanques llenos quiere decir 296470 galones. Seguro que puedes calcular cuantos litros son. Yo solo puedo decirte que verdaderamente son muchísimos.

No siempre el Atlantis nececesita la plena potencia de sus motores. Cuando el Alvin está de camino hacia las profundidades del océano, el Atlantis casi no se mueve. En esos momentos los motores funcionan sólo a poca potencia, pero nunca se paran. Al menos uno de los grandes motores está siempre en marcha, porque la posición del buque tiene que estar siendo corregida levemente todo el tiempo por el movimiento del agua.

Jeff tiene la calma de una persona que tiene su trabajo bajo control. Aún cuando le pregunto si le tiene miedo a algo en particular, responde rápidamente de forma muy seria: al "fuego". Sólo le tiene pavor a un incendio en la sala de máquinas. "Las fugas", dice, "no son un problema, pueden repararse". De hecho ha tenido que enfrentarse a pequeños fuegos bajo la cubierta, pero uno grande sería la pesadilla total.

Jeff tiene 57 años y quiere jubilarse pronto. Los periodos de servicio sólo le resultaban atractivos al principio. Ahora le parece que el ritmo de esos cuatro meses de tarea se están convirtiendo en una carga. Jeff prefiere estar en casa con su familia en Maine.


14 de noviembre de 2006

Hoy van a tener lugar dos eventos de la mayor importancia. La "llamada a las profundidades" y la primera inmersión de Sigrid. Como casi cada día una tormenta eléctrica merodeaba por el horizonte esa mañana y nos mostraba el arco iris más hermoso. Mientras todo el mundo admiraba el juego de colores, la próxima atración emergió literalmente al otro lado del barco - el soplido de una ballena. Por descontado todo el mundo quería saber de que especie era. Pero estaba demasiado lejos como para identificarla. Para las cuatro biólogas vienesas la variada programación del día comenzaba de inmediato. Sigrid entró en el estrecho casco presurizado entre muchos aplausos, y puntualmente a las ocho el Alvin fue echado al agua.

              

                                      Un gran momento para Sigrid                                               El Alvin, poco antes del descenso

Aún no se había ido del todo el sumergible cuando Monika se apresuraba hacia el puente para hacer la última reunión preparatoria para la largamente preparada "llamada a las profundidades". Estupenda como siempre, la tripulación apoyaba la "aventura de las telecomunicaciones". Especialmente los dos pilotos, Bruce y Gavin, hacían todo lo que podían para conectar el puente con el Alvin. Era rutina para ellos, pero hoy la cordinación tenía una especial relevancia porque chicos y chicas del otro lado de la tierra iban a unirse a la conversación.

Eran las tres de la tarde pasadas en Austria y muchos jovencitos y jovencitas y sus profesores y profesoras estaban escuchando a una llamada lejana de un tipo especial. Algunas y algunos de ellos habían preparado preguntas interesanta que preguntar directamente a la tripulación del sumergible. Otros y otras querían saber cómo era la vida abordo del buque nodriza Atlantis. El número de centros educatuvos que participó en esta llamada mos indica lo fascinante que es la investigación del océano profundo.

¡Eso nos hace muy felices y queremos agradeceros vuestras contribuciones!

Además quedemos mostrar nuestro agradecimiento a Ingrid Kolar, que tiró de los hilos en el "campamento base - centro biológico" vienés y que ha trabajado largo tiempo para que la llamada telefónica funcionara a la perfección.

Puedes leer todo lo relativo a la llamada telefónica en esta hoja electrónica en el apartado "Llamada a las profundidades".

Mientras desde el puente llamábamos a medio mundo, Sigrid estaba teniendo uno de los momentos más maravillosos de su vida. "Los colores que ves cuando desciendes están fuera de toda comparación. Son sombras azules, turquesas y verdes que simplemente no están en ninguna otra parte. Mientras la luz se va apagando rápidamente, van pasando miles de puntos fluorescentes.

Uno de los momentos más especiales es cuando el Alvin toca el fondo marino, después de un lento descenso en la profundidad oscura, y enciende sus luces. Pude ver gambas rojas y anémonas y quería tocarlas, de lo cerca que estaban de mí. Y cuando el agua se hizo algo brumosa creí que estabamos ante la primera fuente hidrotermal pero era solo que tenía lágrimas de alegría en mis ojos. Cuando el Alvin acelera, tienes una sensación de movimiento como nunca antes la había tenido. Las cinco horas en el fondo marino me parecieron ser sólo dos o incluso menos".

La bienvenida de Bettina, Sabine y Monika a mi vuelta fue un poco menos romántica. Bastante aguada...


15 de noviembre de 2006

Las biólogas marinas Monika, Bettina, Sabine y Sigrid se cuentan entre las pocas personas que han tenido la oportuidad de sumergirse en las profundidades del océano con un submarino. Es muy excitante tanto si es la primera vez en el caso de Bettina y Sigrid, como la segunda en el caso de Sabine o la undécima para Monika.

                                                                      Bettina                                            Sabine

                                                                                                   Sigrid

Cuando la tripulación termina con los preparativos necesarios te piden que subas, que te quites los zapatos y que te introduzcas en el sumergible, a ser posible sin tocar la escotilla.

        

                                          Monika sube a bordo del submarino                                               Sabine sube a bordo del submarino

Aquí se muestran algunas de las imágenes de estos momentos inolvidables en un mundo extraño a 2500 metros bajo el nivel del mar. Las biólogas dicen que difícilmente hay palabras para describir estas impresiones. Las fotografías no pueden reflejar las emociones ni los pensamientos que removieron profundamente a cada una de ellas.

          

                                            Monika y Gavin                                                           Pat y Bettina

         

                                         Sabine, Mike y Bruce                                              Sigrid en el sumergible

Después de ocho horas cuando Bettina y a Sigrid salieron de la estrecha cabina presurizada les estaba esperando un bautizo con agua fría, gelatina, barro o nata montada. Tras esto saltaron a la piscina todas juntas, con la ropa y los zapatos puestos por supuesto.

                

                                  Sigrid después de la fantástica inmersión                    Bautizo de una acuanauta

                                                                                Sigrid es aderezada con nata montada

No hay que pasar por alto que esta de 1 de noviembre de 2006 es la primera inmersión de la historia con un sumergible financiada por Austria. Después de 15 años de investigación en las fuentes hidrotermales, un deseo lárgamente acariciado de Monika se ha hecho realidad.

          

                                            La primera inmersión austríaca                          No siempre tiene que ser océano profundo

Esto ha sido todo desde el Pacífico. La última inmersión ha tenido lugar y todo fue bien. El Alvin es emplazado de en el angar por última vez. El pequeño submarino será revisado a fondo antes de ir de nuevo de campaña. Ese mismo día el Capitán Chiljean pondrá rumbo hacia el norte, adonde nos espera Manzanillo en México. Para la noche está prevista una barbacoa en la cubierta si el tiempo ayuda. Hay un huracán en el norte, en nuestra ruta hacia Manzanillo tan exactamente que podrías trazar una línea recta. De todos modos también cuando dejamos San Diego la predicción meteorológica también pronosticaba otro huracán, pero no percibimos mucho de él. Días después supimos que el Atlantis lo dejó pasar. Aparentemente el puente no quiso enviar a los novatos y novatas a sus camarotes justo al comienzo de la campaña. De hecho tengo la esperanza de que muestren la misma compasión en el viaje de vuelta. Quien alguna vez se haya mareado comparte esa esperanza conmigo. Tristemente, el contramaestre Patricke adelgazó nuestras esperanzas. "Va a ser una dura cabalgada", dijo. Nos tomamos en serio al experto marinero y nos pusimos manos a la obra a asegurar todos los cachivaches sueltos en el laboratorio.

Ha sido un gran placer para mí escribiros el diario. Antes de volver a casa desde el Pacífico os mandamos muchos saludos Monika, Sabine, Sigrid, Bettina y yo. Esperamos que hayamos podido responder algunas de vuestras preguntas. Quizás hemos conseguido entusiasmaros con la investigación sobre el océano profundo.

¡Gracias por vuestra participación!

Andreas